jueves, 31 de enero de 2008

No se puede expresar mejor

Ha llegado el momento de preguntarse si algunos de los problemas que sufre nuestro planeta se podrían solucionar recurriendo a la ciencia médica. El cinismo político y social de la señora Aguirre como presidenta de la Comunidad de Madrid, por ejemplo.

Comprenderán que la catadura que doña Esperanza pueda desplegar en sus relaciones particulares ni es de mi incumbencia ni me preocupa: allá se las compongan sus allegados. Además, a los machos de la política -menos a uno, claro- les cae muy simpática personalmente, cualquiera que sea su ideología: cómo les gustan a los tíos las madrastras.

Es la actitud que mantiene doña Esperanza en el desempeño de tan importante cargo político lo que me preocupa, y más teniendo en cuenta que parece albergar serias aspiraciones a presidir algún día el conjunto de nuestras comunidades.

La indiferencia moral, esa congelación de la conciencia hasta cero grados -ni frío ni calor, que decía el viejo chiste-, esa muñecona sonrisa con que recibió la noticia de la exoneración de toda culpa con que la justicia ha cerrado el caso de las falsas eutanasias en el Severo Ochoa de Leganés... Sería para vomitar de inmediato si no tuviéramos ya los zumos gástricos muy trabajados por la cadena de mentiras neocon que, empezando por Bush y siguiendo por Aznar, nos ha ido acostumbrando a preparar las sales antidisturbios antes de que éstos abran sus bocazas.

Ahora bien, puestos en tal trance cabe preguntarse si la doctrina neocon -salvarse a sí mismo y forrarse mientras se pretende salvar el país y se le arruina, arracimarse como secta globalizada, pisotear a los perdedores y a los desposeídos- es lo que produce el cinismo, o si se trata, por el contrario, de que para imponerla sólo sirven quienes poseen dicha cara dura. O ambas dos posibilidades. Deberían sedarla/los en el hospital de Leganés.

Maruja Torres. Publicado en El País. 31.01.08

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Magnífico artículo.
Gracias por publicarlo.

Anónimo dijo...

Mi madre tiene 88 años, y cuando ve las noticias dice, "la derecha siempre la derecha", solo se daran cuenta la gente de lo que son, cuando vean correr la sangre por la puerta de su casa.

ZOPILOTE dijo...

A ti si que deberian sedarte hija de la gran puta, a ti y a todos los capullos de tu secta, iros a la mierda, ¡o lo siento! ya estais en ella.

León dijo...

¿Cuánto han bajado las muertes por "sedantes" desde que se inició la investigación? Un 40%. Qué extraño... Con el Dr. Muertes cualquiera se va a curarse ahí, no vaya a ser que salgas con un pijama de pino.

¿Tan mal está hacer investigaciones sobre 400 casos de "muertes por sedantes"? No lo sabía, José I, no tenía ni idea de que se iba a ridiculizar la investigación. Desde luego, cuánto fascista aznarense católico carca se pregunta por qué muere la gente a cientos a manos de un mismo médico por culpa de unos sedantes (tan buenos y avanzados que nunca despiertas de ellos), ¿eh?

Ah, ya sé. Os da exactamente igual los "accidentes" del Dr. Montes. Qué pena. Encuesta: iríais al severo ochoa a tratarte de una apendicitis¿?

EC-JPR dijo...

@León:
En efecto, iría, y más desde que la sentencia ha demostrado que no incurría en mala praxis.

Además, a título informativo te comentaré que las sedaciones a pacientes terminales son protocolos aprobados por la OMS (con una escalada terapéutica claramente definida, teniendo su último peldaño en el empleo de mórficos).

Y que tanto el Código Deontológico como la Asociación Médica Mundial establecen la "obligación de aplicar las medidas adecuadas para conseguir el bienestar del enfermo, aún cuando de ello pudiera derivarse, a pesar de su correcto uso, un acortamiento de la vida" (Código Deontológico de la OMC, Capítulo VII, artículo 27)

Así pues, la analgesia y sedación en pacientes terminales forman parte de los cuidados paliativos que todo médico está moral (y legalmente) obligado a aplicar.

Conclusión: no es ningún accidente, sino el mero ejercicio de la práctica médica. ¿Que ahora no se hacen, vas a argumentar? Te respondo con una expresión, que seguro conoces: medicina defensiva. Algo a lo que, desgraciadamente, nos estamos viendo abocados.

Finalmente, te comento también que el Dr. Montes ha abierto una querella criminal por injurias y calumnias a gente que ha empleado apelativos como el que pones en tu post. Nah, por lo del respeto y esas cosillas...

Un saludo.

FEDERICO dijo...

La experta en medicina Marujita la Fantástica vomitando su habitual basura sectaria, sentando catedra. Revisa un poco el caso antes de hablar, a ver si ahora va a resultar que una jueza progre sabe más que el colegio de medicos que CERTIFICO que EXISTIO una MALA PRAXIS. Lo demas son fuegos de artificio para ocultar la realidad, el Dr Montes, por decir algo no tenia ningun derecho a ejercer de juez, jurado y verdugo, que se vaya a hacer experimentos autanásicos a la alemania nazi.

EC-JPR dijo...

@Federico:
Tú te lo dices todo. Pero, por si acaso alguien tiene capacidad de discernimiento, puntualizo unas cositas:
- No es basura sectaria. Ve a la web de la Organización Médica Colegial y podrás comprobar mis palabras, punto por punto.
- El Colegio de Médicos no certificó ninguna mala praxis. Te remito a las declaraciones del Presidente de su Comité de Ética (El Mundo, 07/04/05)
- Ah, y no se dice autanasia, sino eutanasia (para tu información, del griego eu [bien] y tanatos [muerte])

Un saludo.

Anónimo dijo...

Rojos cabrones

Anónimo dijo...

"Mi madre tiene 88 años, y cuando ve las noticias dice, "la derecha siempre la derecha", solo se daran cuenta la gente de lo que son, cuando vean correr la sangre por la puerta de su casa."

Que repugnante, tu sangre sí que va a correr, maldito hijo de la gran puta

Anónimo dijo...

Marujita o la intelectualidad de la izquierda ja ja ja

Anónimo dijo...

Cuando tuve conocimiento de lo que estaba ocurriendo con las sedaciones en las Urgencias del Severo Ochoa, no pregunté por la adscripción política del pequeño grupo de médicos que, según mis fuentes, llevaba a cabo prácticas irregulares. Sencillamente, no era de interés para el caso. En parecida situación de ignorancia respecto a ese punto debía de encontrarse el secretario general del partido Socialista de Madrid, Rafael Simancas, cuando habló, en marzo de 2005, de "una supuesta práctica continua de eutanasia activa" en aquel hospital, tildó de "extraordinaria gravedad" los hechos y pidió que se aclararan "todas las circunstancias" que hacían que el centro tuviera "tasas de mortalidad en Urgencias que duplican" a las de otros hospitales "sin ninguna causa razonable". Sin embargo, el aspecto que a mí me había parecido irrelevante y que a Simancas, en la época indicada, también, ha resultado ser el decisivo. Una vez enterado del who’s who, el posicionamiento inicial del entonces dirigente socialista madrileño cambió radicalmente y su partido, más socios diversos, convertirían en una pugna política un caso que debería haberse tratado únicamente desde el punto de vista profesional.

La politización más el corporativismo más el avestrucismo ganaron, finalmente, la batalla a la averiguación de la verdad. Por ser más precisos, a su demostración. El Colegio Médico de Madrid encontró "mala praxis" tras un informe pericial. El juez archivó el caso por la imposibilidad de probar, a falta de autopsias, que las dosis excesivas de sedantes causaron la muerte. Ahora, la Audiencia ratifica el archivo, pero además dispone eliminar la referencia a la mala praxis con el argumento de que no ha tenido relevancia penal. Manuela Carmena, la abogada laboralista y comunista de otrora, ahora miembro de una Fundación del PSOE –datos obligados en un caso que se ha querido político–, deja con el trasero al descubierto al Colegio Médico y a sus peritos. La noble institución no va a rechistar. Quedan, entre tanta turbiedad, unos datos objetivos y verificables: la mortalidad en las Urgencias del Severo duplicaba, por lo menos, la habitual en centros similares antes de la destitución de Montes; la tasa ha descendido notablemente desde que se le apartara de un puesto –jefe de dicho servicio– que era de libre designación.

A los periodistas que apoyamos la investigación del caso y denunciamos los hechos se nos acusa, desde las filas de quienes decidieron taparlo, de malas prácticas, juicios paralelos y campañas orquestadas. Pues bien, no sé qué harán los restantes aludidos, pero yo me acuso. Me acuso de reclamar la investigación. Me acuso de denunciar unos hechos de los que tenía información absolutamente fiable. Me acuso de no haber podido hacer más por esclarecerlos. Y, sobre todo, me acuso de conocer la verdad. Pero también acuso. Acuso a quienes, sin interés alguno por la verdad o cerrando los ojos a ella y despreciando los derechos de los pacientes y sus familiares, llevaron el caso al terreno político, montaron una ruidosa campaña de apoyo al doctor Montes y sus colaboradores, organizaron manifestaciones en respaldo suyo e hicieron lo posible por confundir a la opinión pública. Acuso a todos los que han puesto su granito de arena para enterrar una "verdad incómoda". Y acuso a un sistema que dificulta investigar y probar la mala praxis médica y a unas autoridades escasamente vigilantes y temerosas del escándalo.

Hay cabezas de chorlito que creen que este asunto iba de mitigar el sufrimiento de pacientes terminales. Que se informen. Hay otras partidarias de sedarnos. No merece la pena, por imposible, calmar sus ansias. Pero podemos proponer que se apliquen el cuento los que se opusieron a investigar, los que absolvieron al doctor Montes desde el principio y los que cocinaron acusaciones de conjuras contra la sanidad pública.

Cristina Losada, publicado en Libertad Digital

Anónimo dijo...

Pero este artículo ¿no iba de la señora Aguirre?
Por cierto, el artículo de Maruja Torres inmejorable, pero aquella tipa no se merece ni que se la reconozca en esa canción.
Si la hubiese conocido Cecilia habría hecho otra más triste.
Y del artículo de la última periodista, pues entre tanta autoinculpación y acusación vertida le recomiendo que vaya a misa hoy domingo y cumpla penitencia hasta Semana Santa, a ver si se le quita el afán de protagonismo intentando salvarse de no haber hecho un buen trabajo periodístico.

Anónimo dijo...

Excelente si que "No se puede expresar mejor, genoveses esto es lo que hay, duela a quien duela