sábado, 5 de enero de 2008

Si los curas y monjas supieran.......


Da igual -decíamos en otro post anterior- que a la Iglesia católica, apostólica y romana se les de lo escrito y lo no escrito.



Son insaciables y visto lo visto, da en efecto igual que se les suba su financiación al 0,7%. Da igual que la educación para la ciudadanía en sus centros concertados sea menos educación y para menos ciudadanos. Da igual que para la Vice Presidenta de la Vega todos los caminos vayan a Roma. Son insaciables y no dudan en echarse a la calle para exhibir su poderío.

Así que así las cosas, caña al mono que es de goma (valga la expresión) y lo que procede es darles donde más le duele. Es decir, denunciando el Concordato y revisar sus finanzas hasta que expliquen donde va a parar el último euro. Y si protestan, regulación del 4º supuesto para la interrupción del embarazo y la eutanasia pasiva. Y como seguirán protestando, insultando desde sus emisoras, amenazando desde sus púlpitos, beatificando solo a los que siempre beatifican y sobre todo mintiendo, recordarles hasta que les duela el alma y la cartera que España ya no es lo que para ellos siempre ha sido. Es decir su seminario particular, su escuela de adoctrinamiento y su sucursal bancaria. Por no ser ya ni siquiera es la España que cantaba la canción de “Si los curas y monjas supieran, la paliza que les vamos a dar, gritarían libertad, libertad, libertad “. Suerte tienen que ya no seamos así. Y eso que la que la cantaban tenían más razón que un Santo.

5 comentarios:

Anónimo dijo...

A mí me encantaría que alguien me explicara por qué la Iglesia no puede recibir ayudas estatales y sí pueden hacerlo el resto de asociaciones españolas. Supongo que será el odio que lleváis dentro contra ella lo que impide que vosotros, demócratas creo, reconozcáis que puede recibir dinero del estado igual que la DGT, la SGAE o el Instituto Cervantes.

Podrías hacer un post explicando por qué la Iglesia no y las demás asociaciones sí, porque realmente, si no este artículo no se cimenta en razones.

Anónimo dijo...

Propongo adivinar autor y año del siguiente texto para celebrar el artículo de hoy del diario El País del profesor Pérez Royo (!loado y alabado sea¡).
"Los privilegios de que gozaba la Iglesia católica constituían otro obstáculo para el legislador. En el antiguo régimen, el catolicismo era la religión del Estado, y en consecuencia sus dogmas podían considererse como leyes fundamentales. De ahí la confusión del orden civil con el religioso. Era una unidad aparente, pero esta unidad era en realidad la dominación de un culto particular. El legislador estaba ligado y atado por las leyes de la Iglesia catóilica(........)Estas ataduras sólo podían romperse gracias a la secularización de la legislación. Pero ¿cómo pensar en la secularización de las leyes, si la Iglesia estaba unida al Estado y la unión del trono con el altar era considerada el fundamento de la Monarquía?"
No, no es de Zapatero. Es de un belga llamado Laurent, profesor en Gante y con poco respeto por la labor evangelizadora de nuestros tercios de Flandes. ¿El año? ¡ 1878 ! Manda huevos. Esto sí que es atraso y no el tecnológico.
Pedro

Ciudadano dijo...

Todas las religiones tienen derecho a recibir ayudas, siempre que justifiquen el servicio prestado, pero estos impresentables, ni justifican ni dios que los fundo, solamente comen y a cuenta mia, NO.

ales9050 dijo...

La iglesia debe financiarse a través de las cuotas de sus fieles, porque es una institución religiosa. A diferencia con una ONG, que carece de animo de lucro, y por tanto, la financiación de sus programas depende exclusivamente de las aportaciones públicas (subvenciones) o privadas (donativos). La iglesia es una empresa con animo de lucro, está suficientemente demostrado, por tanto, no puede recibir ayudas estatales. Hasta ahora, el Estado ha hecho de recaudador de la iglesia y a financiado la diferencia entre lo recibido de sus fieles y el presupuesto de la institución. Pero eso debe acabarse, la iglesia ha entrado en política, por lo tanto, debe responder políticamente ante los ciudadanos. El laicismo del Estado es necesario para una buena salud democrática, porque con él, el Estado fomenta el respeto a cualquier opción religiosa y no interfiere a favor de ninguna.

Anónimo dijo...

joer ahora me entero k la DGT (direccion general de trafico)es una asociacion ess anonomo es un mendrugo