sábado, 24 de enero de 2009

¿Sólo un juego de espías ? (4)



El Consejero de Sanidad de la CAM, Juan José Güemes, el yerno de D. Fabricio, el de Castellón, a fuerza de desparpajo se va haciendo hueco entre los genoveses originales y genuinos. Su look y su finura dialéctica no tiene apenas competidores entre los monosabios que llevan en brazos a la condesa gacela y además cobran por ello. Juanjo es, ni más ni menos, lo que parece. Un tipo chulesco, un pijus magnifico , un yerno modelo que no cuestiona los ingresos irregulares de su imputado suegro. Tampoco se pregunta sobre los beneficios que se pueden obtener cuando eres yerno del susodicho. y por supuesto ni se le ocurre pensar en voz baja ni alta las razones por las que su mujer mujer está aforada. Juanjo solo habla para agredir a sus adversarios. Hoy ha sido su día y en una parrafada memorizada ha lanzado sus dentelladas contra las informaciones que vinculan el espionaje en la Comunidad de Madrid con el gobierne que la dirige.

Dice Juanjo , hoy como secretario de Comunicación del PP de Madrid, que insta a 'El País' y a todo el grupo Prisa a pedir "perdón" por "la gran mentira" de la trama de espionajes: "La caradura y la desfachatez con la que 'El País' edita estas noticias ha podido llevar a algunos a la conclusión de que tienen algo de veracidad. Pero va pasando el tiempo y cada vez está más claro que es una gran mentira fabricada por 'El País'. Por tanto, con independencia de las responsabilidades penales, sería bueno que 'El País' y el resto de medios del grupo Prisa pidieran perdón a sus lectores, a su audiencia y al resto de la Comunidad de Madrid".

Y dicho esto, no hay que descartar que cogió su móvil oficial para felicitar a su suegro porque hoy sumará un nuevo día sin dar cuenta de sus presuntos delitos ante los tribunales. Por desparpajo que no quede.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Que rectifique El País y que rectifique también Francisco Granados, que ya ha admitido que sí, que bueno, que a lo mejor alguno de sus muchachos pudo haber espiado un poquito pero que fue sin querer queriendo.