sábado, 28 de febrero de 2009

Las gracias de D. Fabricio

Fabra con sus colaboradores más intimos e intransferibles

Carlos Fabra no es un cacique cualquiera
. De hecho. ni siquiera se conforma con ser un tipo chulesco, prepotente y perdonavidas. Por no conformarse no quiere admitir que es lo que es, un casposo provinciano de casino. Por supuesto ni se quiere imaginar que su trayectoria va en el sentido contrario de la historia. Carlos Fabra está convencido que es un tipo con suerte. Le votan sus recolocados. Tiene buenos y eficaces amigos en la Audiencia Provincial que para lo que quiere es más que suficiente. Deja al Tribunal Superior de Justicia para el piadoso de Camps que con razón piensa, buena falta le va hacer.

Además, si le tiene que tocar la lotería cuantas veces haga falta va y le toca. Pasan los años y sigue paseando sus malas artes caciquiles a lo largo y ancho de Castellón . Nadie puede con D. Fabricio. Por tener tiene yernos bien situados en Madrid y a su hija del alma fiscal la tiene también en la capital aforada y todo.

En realidad Carlos Fabra es no solo todo lo que los genoveses originales y genuinos quieren que sea, Es sobre todo lo que el quiere que sean los genoveses originales y genuinos. La fusión es perfecta- Son tal cual.