sábado, 14 de febrero de 2009

Una decisión obscena

El alcalde de Zaragoza, Juan Alberto Belloch, imita a uno de sus maestros y decide dedicar una de las calles del centro de la ciudad al fundador del Opus Dei, san Josemaría Escrivá de Balaguer, quien nació en la localidad oscense de Barbastro.

Este aprendiz de brujo argumenta que Escrivá es un aragonés de renombre universal y que, además, es santo. "No hay un marxista culto que se oponga a esto", dice, "porque, independientemente de cuales fuesen sus ideas, que han generado bastantes catástrofes en la humanidad, es un hombre importante. A un señor no se le pone una calle por consenso, sino por méritos. Y la verdad es que [Escrivá] los tiene: ser santo". Y para sus detractores envía un mensaje que se resumen en que la decisión ha sido suya y que no dará su brazo a torcer.

Como es natural este , reitero aprendiz de brujo, es de memoria selectiva. Lo de aprendiz lo ejerció durante su etapa de Ministro del Interior y de Justicia ( solo recuperaba la memoria hablando con el inmoral de Pedro J ) . Ahora se le ha olvidado que ha sido y que es el OPUS DEI.Cual ha sido y es su función en la tierra, en los gobiernos, en la banca, etc Lo dicho de memoria selectiva

Para los que queráis ampliar conocimientos os aconsejo leer la carta que el diputado socialista y teniente de alcalde de Zaragoza Antonio Piazuelo ha escrito en el Periódico de Aragón y que sitúa bien de que y de quien estamos hablando.

3 comentarios:

Antonio Piera dijo...

Y negarse a retirar los crucifijos, y no aceptar en los autobuses la campaña del Probablemente..., y tantas decisiones. No es mi costumbre, pero os invito a leer mi reciente entrada, si lo consideráis conveniente. Zaragoza estaría mucho mejor sin el señor Soriano...
http://malablancayenbotella.blogspot.com/2009/02/la-soberbia-de-los-tontos.html

xema dijo...

En el psoe también hay algun tonto de los cojones que no se entera. El tal Escrivá, "el santo" ,menuda pieza, al igual que su secta. Será el santo del sufrimiento ¿no?, porque estar contra la "muerte digna" de las personas no me parece a mí que sea muy enrollao "el santo".

Libertad para vivir, libertad para morir. ¡Que no te cuenten historias!

Salud y república.

Anónimo dijo...

Belloch y Bono se podían coger de la manita y pedir su ingreso en algún seminario, que andan faltos de vocaciones.

Si considera que "ser santo" es un mérito suficiente, que le ponga una calle a algún martir-bomba islamista, inmolado en nombre de Alá, y con entrada directa al paraíso de las huríes. Mira, éstos entran directos, sin papeleos ni historias.