sábado, 14 de marzo de 2009

Libertad de expresión a la carta


Ángela Murillo, Carmen Paloma González y Juan Francisco Martel son tres magistrados de la Audiencia Nacional. Saben de todo y opinan sobre todo. De vez en cuando firman sentencias. No ocultan su forma de pensar. Sus togas les hacen más libres y mas impunes.

El otro día, sin ir más lejos, han suscrito un auto por el que absuelven al ex presidente de la Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) Francisco José Alcaraz de injurias contra altos organismos de la nación y contra el presidente del Gobierno. Según estos tres magistrados , el pequeño peluquero Alcaraz no injuria a los altos organismos de la nación, porque ninguna de sus expresiones "alude al Gobierno". Dicen los de la toga que cuando el diminuto de Torredonjimeno señala a ZP como cómplice de ETA o que prepara los comunicados de ETA tampoco hay injurias contra el presidente del Gobierno ya que al fin y al cabo , hay que valorar "lo delicado, sensible e improcedente que resultó para la memoria de las personas realmente afectadas y representadas por el querellado [es decir, Alcaraz] la decisión política adoptada por el presidente del Gobierno" de iniciar el proceso de paz con ETA.

Ángela Murillo, Carmen Paloma González y Juan Francisco Martel son libres , cobran por ello y como tal seguro que valoran también la libertad de expresión, incluida la de aquellos que podemos pensar que ellos y el enano esteticista son unos reaccionarios. Por supuesto que además pienso que son unos ultra derechistas que abusan de su condición de jueces. Que toman decisiones basadas sólo en intereses políticos y propagandísticos. Que son un mero apéndice del Partido Popular. Pero dicho esto admito que son sólo mis valoraciones personales (...) y que se incardinan dentro del derecho a la libertad de expresión que me asiste. Dicho está

3 comentarios:

Nicolás dijo...

Mientras iba leyendo la noticia se me iba quedando una cara de imbécil que aun me dura. Pero si lo piensas bien cada uno protege a los suyos y lo suyo. No les conozco en persona pero se han hecho una foto mejor que con una CANON.

Anónimo dijo...

Recurso al Supremo, porque esto es una auténtica vergüenza. O sea que te llaman terrorista sin ninguna prueba y no hay delito de injurias. Si esto no es prevaricación, que venga el Tribunal Supremo y lo vea.

JAZZ dijo...

Simple y llanamente:
LEY DEL EMBUDO