jueves, 9 de julio de 2009

3 hombres con piedad

El imputado dirigiéndose a quien le tiene que tratar con piedad

Composición de la sala del TSJCV que debe decidir si el piadoso de Camps y varios monosabios genoveses se sientan en el banquillo de los acusados:

Juan Luis de la Rúa. Presidente del TSJCV. Miembro de la conservadora Asociación Profesional En un acto publico el 19 de septiembre del año 2008, en la toma de posesión de la nueva consellera de Justicia Paula Sánchez de León. Camps pronunció la siguiente frase : «Tendremos que buscar en el diccionario otra palabra distinta a ˝amistad˝ que resuma esta íntima y sentida relación entre De la Rúa y el presidente de la Generalitat». Muestra de esa amistad es también la presencia de De la Rúa en un acto electoral del PP. Fue en la precampaña de las autonómicas de 2007. El presidente del TSJ fue el invitado estrella de la presentación del programa del partido en materia de justicia. De la Rúa acudió al acto a pesar de que ostentaba la presidencia de la Junta Electoral

Juan Montero. Miembro de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura. Catedrático de la Universitat de València. Nombrado por el CGPJ magistrado a propuesta del PP. En su currículum destaca un hito reciente: en febrero archivó, en una semana y sin practicar una sola diligencia, el caso contra el ex alcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, por su presunta participación en el también presunto saqueo de seis millones de euros en Mercalicante.Alperi, que permanecía imputado desde 2005, dimitió como alcalde en septiembre de 2008, un año después de lograr el acta de diputado autonómico por el PP que le garantizaba el rango de aforado y, por tanto, que su imputación se viera en el Tribunal Superior.

José Francisco Ceres. Juez de carrera. Miembro de la conservadora Asociación Profesional de la Magistratura . Nombrado por el CGPJ a propuesta del PP.Su nombramiento como magistrado del TSJV fue anulado por el Supremo en julio de 2008 y reconfirmado por el Consejo General del Poder Judicial en febrero de 2009. La anulación se produjo por un defecto de forma: el Consejo no había justificado de modo suficiente el porqué de su elección. En febrero, se subsanó el error.

Como se ve todo está atado y bien atado. Donde hay confianza hay seguridad. La impunidad es lo que tiene.