miércoles, 8 de junio de 2011

Mariano en plazos : Los asuntillos


Mariano por su especial predisposición a no pegar ni palo y por su natural tendencia a no complicarse la vida tiene como norma no darse por aludido cuando va conociendo por los medios de comunicación los numerosos asuntillos que le rodean relacionados con la corrupción en sus diferentes modalidades. Los sigue con distancia y como a la postre para Mariano todo es relativo ni siquiera se ha fijado que en el propio edificio en Génova 13 en el que le tiene instalado su centro de operaciones se ha cruzado en los pasillos y en más de una reunión con presuntos y no tan presuntos imputados.

Mariano sabe que ha tenido durante años a su lado a un responsable de las cuentas nacionales del partido que el mismo preside ( L.B ) que tiene más de una explicación pendiente sobre sus bienes y patrimonio.

Mariano es consciente que ha estado y en buena medida está rodeado de una telaraña de colaboradores y responsables territoriales que están siendo llamados por jueces y fiscales para que aclaren sus entusiasta participación en todo tipo de tramas corruptas.

Mariano no se inmuta y a lo más que llega es a decir con desgana y desdén es que " algunos compañeros se han comportado como no debían " y si le apuran en exceso con más desgana aún marea la perdiz afirmando bajito que." la corrupción está en la naturaleza humana" . Y así va tirando caminito del Palacio de la Moncloa.

Mariano es consciente que su electorado es muy flexible y poco exigente cuando se trata de valorar asuntos claramente relacionados con la corrupción Está acreditado que votan incluso Al Capone si encabeza la lista genovesa que tienen delante.

Mariano no pega ni palo pero tampoco es tan tonto como podría parecer y actúa en consecuencia. Es decir , si hay que ratificar por razones de equilibrio interno, a todo tipo de imputados los ratifica. Si tiene que fotografiarse , aplaudir, alabar a tipos de dudosa moralidad en la gestión de los recursos públicos no duda en hacerlo. Al fin y al cabo, todo es relativo y sabe mejor que nadie que los suyos no están para muchas exigencia éticas.