domingo, 21 de agosto de 2011

Cascos tiene un problema


Cascos de visita en los juzgados

El Presidente de Asturias y ex genovés de postín, Francisco Álvarez Cascos , según publican hoy varios medios de comunicación, da señales de vida para intentar explicar lo inexplicable y que no es otra cosa que el evidente conflicto de intereses que existe entre sus negocios privados y sus nuevas responsabilidades políticas e institucionales.

No es ningún secreto que el malhumorado crónico de Cascos siempre ha vivido al límite de casi todo lo que te puedas imaginar y circulan todo tipo de historias y rumores confirmados sobre sus milagros y hazañas terrenales y/o mercantiles.

Por ejemplo, es un auténtico misterio conocer como se las apañó para compatibilizar sus ingresos incompatibles con cualquier otro como miembro del Gobierno de Aznar con los gastos que llevaba aparejado su intenso ritmo de vida, gastos cinergéticos y familiares variopintos incluidos.

También  sería curioso conocer con detalle las compras en obras de arte en galerías amigas que el Ministerio de Fomento, siendo el su titular, y sus organismos de el dependientes ( RENFE, AENA; etc ) compraron al por mayor por importes de perder el conocimiento y la vergüenza. Sin duda, son etapas del susodicho sobre las que las sombras brillan más que las luces y que cualquier día de estos algún periodista de investigación arrojará las cifras reales de esta leyenda urbana que circula por la red y por sus alrededores. 


Pero donde la opacidad de Cascos brilla con luz propia y pocos son los agraciados en poder aclararlo es en el teje maneje que se está trayendo desde hace poco más de un mes traspasando sus coparticipaciones en sociedades diversas  a su actual mujer mujer Porto y a su amigo amigo genovés del alma Benigno Blanco que paradojicamente preside , entre otras muchas cosas, el Foro Español de la Familia.

Y no es que Cascos le haya dado por ser un rumboso compulsivo y quiera a estas alturas de su vida poner orden y concierto en su particular y proceloso registro mercantil. La cosa es mucho más simple y es que una ley en vigor de los pérfidos socialistas,
Ley 4/1995, de 6 de abril, de incompatibilidades, actividades y bienes de los Altos Cargos del Principado de Asturias, obliga a Cascos  a efectuar dentro de los dos meses siguientes al de su toma de posesión que se perpetró el pasado 16 de Julio, una completa declaración de sus múltiples intereses y actividades, referidas a cualquier actividad, negocio, empresa o sociedad pública o privada que les proporcione o pueda proporcionar ingresos económicos o en los que tenga coparticipación o intereses.

Dicho coloquialmente : Pasar a limpio sus ingresos y su patrimonio para que pueda ser conocido , entre otros, " por órganos judiciales para la instrucción o resolución de procesos que requieran del conocimiento de los datos que obren en el Registro, de conformidad con lo dispuesto en las leyes procesales o el Ministerio Fiscal, cuando lo requiera en el ejercicio de sus funciones ".  Aunque sospecho que no está previsto que Cascos se lance al precipicio podría también  acompañar a su declaración la relativa a la coparticipación de su cónyuge, o persona vinculada por análoga relación de convivencia, previo consentimiento de los mismos, y a la de sus hijos menores de edad en todo tipo de empresas o sociedades.

En fin que Cascos tiene un problema y el reloj se ha puesto en marcha. La cosa promete. Atentos a la pantalla y al BORME

2 comentarios:

Gerard Domínguez i Reig dijo...

Muy buena entrada!

Un abrazo.

Wili y Colasina. dijo...

Los que tenemos un problema somos los asturianos, al menos los que no le hemos votado. Un blog estupendo y, real como la vida misma. Saludos.