miércoles, 5 de octubre de 2011

Cospedal y los nombramientos amigos

Cospedal contemplando a un ex falangista sin antecedentes penales

Te propongo que le eches un poco de imaginación y piensa por un momento que sucedería si se hiciera publico que el Lendakari Patxi López ha nombrado Director General de la Función Pública vasca a un imaginario Imanol que en dos ocasiones ha quedado acreditado que ha sido candidato a unas elecciones generales( 1986 ) y municipales ( 1995 ) en candidaturas abertzales tipo BILDU, SORTU o HERRI BATASUNA.

Imagínate además que el tal Imanol no tiene antecedentes penales y que su presencia en esas listas fue solo por afinidad ideológica y que siempre ha estado en contra de la dialéctica de los puños y las pistolas.

Después de imaginartelo, abre los ojos y verás que no hay que ser un lince para deducir cual sería la reacción de los genoveses originales y genuinos y de sus aliados mediáticos. El Mundo con el inmoral de Pedro José Ramírez Codina ya habría lanzado un edición especial y pediría la cabeza  del Lendakari , del tal Imanol y de rebote la de Rubalcaba.Se rasgarían sus ya rasgadas vestimentas y les acusarían  de colaboración con banda armada y de ser responsables directos de un ataque brutal a la víctimas del terrorismo.

Pues todo lo anterior es lo que ni más ni menos ha hecho la Emperatriz Cospedal cuando decide nombrar a un exfalangista para ocupar la Dirección General de la Función Pública, Calidad de los Servicios y Justicia de la Junta de Comunidades.

El agraciado responde al nombre de Francisco Ferrero Casillas, sin antecedentes penales y que concurrió en las listas de Falange Española (FE) de las JONS en las elecciones generales del año 1986 y en las municipales de1995.

Es decir, al igual que el imaginario Imanol, estamos convencidos que lo hizo solo por afinidad ideológica y en contra de la dialéctica de los puños y las pistolas que dicho sea de paso con tanto fervor defendía José Antonio Primo de Rivera, a la sazón fundador del partido fascista Falange Española.

Como se ve no hay que ser muy imaginativo para comprobar que la doble moral de Cospedal se consolida y poco a poco va ampliando horizontes.