martes, 29 de noviembre de 2011

Teófila Martínez se va a los puertos

Teófila Martínez
Entre tanta polvareda y resaca post electoral, apenas se hacen hueco en los medios de comunicación aquellos asuntillos que como el caso que nos ocupa van arrastrándose por los tribunales gaditanos y por el Tribunal de Cuentas.

Son varios los genoveses que se dan cita en esta historia . La más relevante, la alcaldesa de Cádiz, Teofila Martínez. En la obra está acompañada por dos subalternos genoveses de postín. Uno de ellos se llama Manuel Rodríguez de Castro que en su momento fue su asesor en el Parlamento cuando esta era diputada, y, posteriormente, del grupo municipal del PP en Cádiz. Durante los gobiernos de Aznar y con el visto bueno de Rodrigo Rato, fue nombrado Delegado Especial del Estado en la Zona Franca de Cádiz.

El tercer implicado en esta historia de pícaros se llama Miguel Osuna.y como los dos primeros es un genovés entusiasta. Tanto lo era que también fue Delegado Especial del Estado en la Zona Franca de Cádiz..

Tras varios años de fiscalización hace apenas un mes se ha conocido una sentencia del Tribunal de Cuentas en la que se constata que el agujero económico ocasionado en la Zona Franca de Cádiz durante la gestión genovesa al frente de este organismo entre 2000 y 2004 tiene dos responsables contables directos: los dos ex delegados antes citados. La sentencia les obliga a pagar un total de 4,32 millones de euros.

Los detalles de la historia y de la sentencia los podéis consultar pinchando aquí pero en resumen ambos genoveses, uno para hacer caja y el otro por negligencia probada, acabaron tirando millones de euros de los contribuyentes con la puesta en marcha de un portal informático denominado Rilco para el comercio electrónico con América Latina

Rilco era un proyecto personal del tal Rodríguez de Castro.Tan personal era que no se le ocurrió nada mejor que  adjudicar el contrato para su proyecto informático a una empresa de Miami, que incumplía el pliego de condiciones y con la que mantenía relaciones directas.

El Tribunal da por bueno el informe de la Abogacía del Estado que demostró que dinero pagado por la Zona Franca a Rilco terminó ingresado en cuentas de Rodríguez de Castro. Además de por los fondos aprobados irregularmente para este proyecto, le condena a reintegrar a la Administración 5.670 euros por algunos pagos con tarjetas y contratos de asesoría en imagen no justificados. Es una práctica ya detectada en la fiscalización de su primera etapa hasta 2000, cuando fue condenado a pagar 208.000 euros. "Su afán fue menoscabar el patrimonio público. Su responsabilidad contable lo ha sido a título de dolo", se lee en la sentencia.Tampoco sale bien parado su sucesor Miguel Osuna al que el Tribunal acusa de una
"grave negligencia que no puede imputar a los gestores que les precedieron".

Hasta aquí nada nuevo bajo el sol genovés. Es decir, estaríamos ante un caso más de mala gestión genovesa combinado con practicas irregulares que tienen como finalidad traspasar dinero publico a cuentas corrientes privadas.

La cuestión que sin embargo hace diferente este asuntillo es el desparpajo con el que Teofila y sus muchachos miran ahora para otro lado y si te he visto no me acuerdo. Desde Javier Arenas que no sabe ni contesta hasta votar en contra de cualquier iniciativa que suponga reprobar a estos dos Lazarillos del Siglo XXI, pasando por años de defensa apasionada de ambos personajes, hace pensar a muchos que ambos ex Delegados Especiales del Estado en la Zona Franca de Cádiz saben mucho más de lo que lo que algunos les gustaría que supieran y su silencio vale su peso en euros.

Continuará