sábado, 31 de diciembre de 2011

¿Somos todos iguales ante la ley?

La Gran Familia -2

Como estaba previsto el yerno del Rey, Iñaki Urdangarin, ha sido imputado por el juez Castro. La Casa Real que ve las barbas de su vecino peligrar ha tirado la casa por la ventana y ha puesto las suyas a remojar.

Es verdad que es un remojo a medias como casi todo lo que se hace en Palacio de la Zarzuela aunque visto los antecedentes menos da una piedra. Como alguien ha dicho lo interesante comienza ahora. Las preguntas sin respuestas se acumulan en la Villa y Corte.

De entrada una de las más relevantes: ¿Será también imputada la mujer de Urdangarin? Veremos pero no se porque me da que estamos ante una situación similar a lo que le sucedió a la ahora Ministra Anita Mato que ante las evidencia más que evidentes que su marido estaba metido de pleno en la trama gurteliana y que se podían visualizar en el garaje de su casa común, en las fiestas de cumpleaños de los niños de ambos y en viajes al extranjero, un juez decidió que no había causa posible y decidió archivar las posibles derivadas contra la entonces mujer del marido de la hoy Ministra de Sanidad.

La segunda pregunta es si a la vista del embolado en que está metida la Familia Real es suficiente el ejercicio controlado de transparencia en las cuentas reales que en los últimos días han hecho. También aquí las respuestas están en el viento. Desde luego queda mucho camino por andar. Desde su fiscalización y justificación ante el Tribunal de Cuentas junto a la difusión de muchos de los detalles que como tal son calificados y que ni son anecdóticos ni superficiales.

Y desde luego hay una última pregunta que se deduce y es que visto el número reducido de gobiernos regionales con los que el yerno trabajaba se deberían dar más pasos para averiguar quienes fueron los responsables políticos, además de los propios imputados, que ante estos negocios callaron, consintieron cuando no los promovieron. Aquí la respuesta, además de los imputados la tienen los máximos responsables de Génova 13 y desde el 21 de Diciembre los inquilinos del Palacio de la Moncloa. Hay más que indicios para suponer que tenían información sobre lo que estaba ocurriendo y optaron por mirar para otro lado.

Y ya puestos os sugiero que sigáis de cerca los malabarismos que el genovés Cesar Alierta tan predispuesto a engrosar la nomina de Telefónica va a tener que hacer para que no le acabe salpicando el nombramiento al otro lado del Atlántico del yerno del Rey. Dicen sus aduladores que sale siempre de todas. Veremos si en esta ocasión tienen razón o por el contrario están mal informados.