miércoles, 29 de febrero de 2012

Historia de una parcela

Como Alcaldesa vuestra que soy os debo una explicación...
Hoy hemos seleccionado una de las esas noticias que se pueden encontrar en nuestra Sicilia casera y que según se van conociendo  deberían acabar provocando que la paciencia y la resignación de muchos contribuyentes se transformara en indignación y  exigencia de responsabilidades políticas y judiciales.

En realidad no es novedosa, ni trepidante, ni original la historia que os vamos a contar. De hecho forma parte de la rutina y del paisaje cotidiano que se abre camino desde hace generaciones en esa Comunidad Autónoma. Los personajes son los mismos desde hace años.

Con el paso del tiempo acabará formando parte de ese listado de pelotazos urbanísticos que por pasividad deliberada de los gestores municipales del Ayuntamiento de Valencia hacen cada día algo más ricos a una de las familias genovesas de la ciudad de los prodigios de la desvergüenza : Los Cotino, SA.

En resumen en 1998 el equipo de Rita Barberá y Vuitton  casualmente decide expropiar una parcela situada en el Parque de Cabecera. La parcela de 13.625 metros cuadrados es propiedad de la empresa Alquería Dolores. Es decir de la familia Cotino. Hace 6 años en mayo del año 2005 se fija el precio de la primera tasación : 687.517 euros.

Hasta aquí todo iba como estaba previsto. Pero es a partir de ese momento cuando se comienzan a producir un cúmulo de despropósitos aparentemente administrativos que nadie sabe o quiere explicar que provoca que 7 años después el Ayuntamiento tenga que pagar por esa misma parcela 4.207.932 euros.

Dicho de otro modo, los Cotino multiplican sus beneficios sin moverse del confesionario forrándose una vez más a costa del contribuyente y como es habitual gracias al desinterés interesado de su hada madrina
Rita Barberá. Los detalles de este pelotazo los podéis consultar con detalle pinchando aquí.

Lo dicho, una historia que ni es novedosa, ni trepidante, ni original. Es como otras muchas que vamos conociendo simplemente inmoral.