sábado, 30 de junio de 2012

Mariano : Hoy por ti, mañana por mi


Empleado de Mariano firmando un cheque al portador con un colega de su jefe
Una de las señas de identidad más acusada de Mariano es que desde que dio sus primeros pasos lleva por montera y va con ella allá donde se traslada es su rancia concepción elitista y corporativa de la función pública a la que pertenece desde que a los 23 años obtuvo la plaza de Registrador de la Propiedad.

En honor a la verdad hay que decir que su entorno familiar más directo – padre y hermanos – también pertenece a ese circulo corporativo y por tanto, lejos de sentirse un tipo raro, se siente cómodo hasta el punto que, como tantas veces hemos contado, ha tenido tiempo y ganas para escribir sendos artículos defendiendo oscuras teorías defensoras del denominado “determinismo biológico “.


Con los años esas señas de identidad corporativa las ha extendido a sus más directos colaboradores y claramente en su política de nombramientos ha primado aquellos que también pertenecen a esos cuerpos minoritarios. Aquí podéis consultar el listado y sus circunstancias.

Este preámbulo viene a colación de una noticia que se ha publicado esta pasada semana y que apenas se ha hecho hueco entre tantas primas de riesgo y la roja, pasando por juzgados, ceses, dimisiones y nombramientos.

Cuentas las crónicas que el repelente niño Vicente, a la sazón Ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón ha decidido que las 150.000 solicitudes de nacionalidad que cada año llegan a su Ministerio pasarán a ser tramitadas, previsiblemente a partir de 2013, por los mil registradores de la propiedad que hay en España de los que 3 llevan los apellidos Rajoy Brey. Para ello ha tirado la casa por la ventana y a costa de contribuyente ha suscrito un Convenio con el Presidente del Gremio que supondrá en la práctica que el dinero saldrá de los presupuestos públicos sin que por ello haya que descartar que los solicitantes también acaben haciendo una aportación no voluntaria.

En realidad no es la primera vez y seguro que tampoco será la última que el Gobierno de Mariano en los escasos meses que llevan pululando por los Ministerios, a través de los ojos de Gallardón, vela por los intereses de los Registradores y de paso también de los no menos inefables Notarios.

Y ya puestos también se han ido sumando a este reencuentro gremialista, siempre con dinero público por delante, varios monosabios genoveses como el rumboso del Presidente de Baleares, José Ramón Bauzá que también ha tenido tiempo , entre recortes varios, para firmar un generoso convenio con los Registradores de esa Comunidad.

Y todo esto sucede porque Mariano, como el mismo dice de si mismo, es un tipo previsible y precavido. Tanto lo es que es conocido que nunca ha renunciado, por razones que nadie aclara, a su jugosa plaza de Registrador de la Propiedad en Santa Pola que mantiene a capa y espada en calidad de titular en servicios especiales. Dicho de otro modo, forzando la legislación vigente, no suelta la plaza por lo que pudiera pasar y sobre todo por la duda más que razonable, nunca desmentida, según la cual en esta historia se hace cierto el refrán que dice aquello de “quién reparte se lleva la mejor parte “.

En definitiva, Mariano y sus más estrechos colaboradores, no hacen nada nuevo que no hayan hecho antes generaciones de genoveses que les han precedido. Es una mera cuestión de estirpe que aliñada con dinero, mucho dinero público, hace posible que funcione como un reloj suizo ese principio que hace que la gran familia genovesa se levante todas las mañanas con el firme propósito de hacer cierto que lo que puedas hacer hoy no lo dejes para mañana. Hoy por ti mañana por mi que diría Mariano, el previsor.