martes, 3 de julio de 2012

Historia de un nombramiento


Tribunal Constitucional
El protagonista de este post forma parte de ese número de genoveses agraciados por el Gobierno de Mariano y sus circunstancias que saben además que su nombramiento no ocupará ni titulares ni será objeto de polémica. En realidad son muchos más los casos que como el que nos ocupa se pueden encontrar en la trastienda genovesa. No todos tienen apellidos de postín ni su nombre y curriculum pasa por el Consejo de Ministros ni por el Consejo de Administración de una importante empresa pública. 

Vayamos atrás en el tiempo. Verano de 1996 en Madrid y en la sede central del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS). En aquellas fechas, tras la victoria genovesa en las elecciones generales de marzo de ese año, es nombrado Secretario General de ese importante organismo el funcionario V.P.M. Hasta aquí nada extraño tras un cambio de gobierno. Lo que sucedió después, sin embargo, se aleja de la normalidad que suelen presidir las relaciones laborales entre un organismo de la administración y sus empleados.


En ese mismo organismo de la Seguridad Social desde varios años antes, J.C.G.R trabajaba como periodista con categoría de redactor. Todo iba razonablemente bien hasta que el flamante Secretario General llama a su despacho al periodista. En la conversación, a requerimiento de V.P.M, el periodista le confirma que no milita en el Partido Popular y sí, en cambio, está afiliado al PSOE y a la UGT.


A partir de entonces, se produce una burda operación de acoso y despido del citado periodista pasando por una despiadada política de arrinconamiento profesional que culmina con su despido el 30 de abril de 1997 : "Para su conocimiento y oportunos efectos le comunico que, por amortización de la plaza que ocupa, a partir del próximo 31 de mayo de 1997 quedará resuelto y sin efecto alguno el contrato de interinidad suscrito por usted con este organismo de acuerdo con las disposiciones del artículo 4 del Real Decreto 2104/84, de 21 de noviembre “.

Tras ser despedido J.C.G.R inicia así un largo periplo judicial de demandas que finaliza el 17 de Marzo del año 2003. Ese día la Sala Primera del Tribunal Constitucional, compuesta por los magistrados Manuel Jiménez de Parga y Cabrera, Pablo García Manzano, María Emilia Casas Baamonde, Javier Delgado Barrio, Roberto García-Calvo y Montiel y Jorge Rodríguez-Zapata Pérez, firman una durisima sentencia que resuelve otorgar al periodista el amparo solicitado y, en consecuencia:

1º Reconocer el derecho del recurrente a no ser discriminado por su pertenencia a un partido político.


2º Anular las Sentencias de la Sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, de 2 de abril de 1998, y del Juzgado de lo Social núm. 26 de Madrid, de 5 de noviembre de 1997, declarando la nulidad del despido, con los efectos legales correspondientes.

En la Sentencia queda meridianamente que “está fuera de controversia que la militancia del actor en el PSOE se conocía por el INSS y que de forma simultánea a dicho conocimiento la nueva dirección procedió a una modificación peyorativa de sus condiciones de trabajo “. Dicho de otro modo, se practicó contra este periodista por el susodicho V.P.M un claro mobbing sindical y político.

Hasta aquí los antecedentes de hecho y de derecho. Para los más curiosos y perfeccionistas pinchar aquí para consultar la STC 049/2003.

Enero del 2012. Tomás Burgos, estudiante de medicina y nuevo Secretario de Estado de la Seguridad Social, decide nombrar a V. P.M  en recompensa por su lealtad probada a la causa genovesa como su asesor personal para asuntos internacionales. Es decir, como ya sucediera en 1996, coincidiendo con otras victorias electorales genovesas, el ya experto en mobbing sindical y político es ascendido en el escalafón pasando a ocupar un puesto de la máxima confianza, esta vez de un miembro del Gobierno.

Esto es lo que hay y así os lo hemos contado. Cada cual que saque sus propias conclusiones. Como dato deciros que el periodista J.C.G.R, tras la sentencia, decidió pasar página y no volvió a trabajar en el INSS.