jueves, 25 de octubre de 2012

“El Rey, siempre que nos acompaña, hacemos negocio”

 
La frase que encabeza este breve post la ha pronunciado hoy en Bombay, Arturo Fernández, Presidente de la Patronal madrileña, Vicepresidente de la CEOE y Armero Real de la Familia Borbón.
Fernández, tan rustico él, estaba sinceramente pletórico ya que por enésima vez, ha sido invitado por el gobierno para acompañar al Rey y a varios ministros. En esta ocasión el destino ha sido la India y como es natural, con fines estrictamente comerciales y de negocio.
Pero lo mismo que Fernández ha sido claro y sincero al referirse al Rey como una especie de rentable conseguidor para los empresarios que como el viajan a cambio de algo, el aludido tampoco ha  defraudado a la concurrencia y ha leído de un tirón el discurso que le habían preparado sus cortesanos con el visto bueno del Palacio de la Moncloa y sus alrededores.
Ha calificado de “serias medidas de política económica las que ha emprendido el Gobierno” y que además “ya han comenzado a dar sus frutos, mejorando la productividad y la competitividad”. Y no contento con ello, ha rematado su intervención alabando: “Nuestras modernas infraestructuras, nuestra mano de obra cualificada y un marco regulatorio favorable nos convierten en un país muy atractivo para la inversión extranjera”.
Se daba la circunstancia que mientras pronunciaba estas amables palabras progubernamentales- léase Marca España en versión genovesa -hemos conocido al mismo tiempo una providencia del juez de la Audiencia Nacional, Fernando Andreu  por el que citaba a Arturo Fernández, Presidente de la Patronal madrileña, Vicepresidente de la CEOE y Armero Real de la Familia Borbón, a declarar en la Causa Bankia en su condición de imputado el próximo día 14 de diciembre a las 10h ” debiendo ser citados con las prevenciones y bajo los apercibimientos legales”. Fernández y otros 32 consejeros, incluido Rato, está acusado de cometer un delito de estafa, apropiación indebida, falsificación de cuentas anuales, administración fraudulenta y maquinación para alterar el precio de las cosas. Pecata minuta.
Y como si de las dos Españas se tratara, la oficial representada hoy en Bombay y la real, la de todos los días, la de los recortes y la del paro, también hemos descubierto esta mañana que los expedientes de regulación de empleo continúan creciendo y creciendo desde que se aprobó la reforma laboral. Hasta agosto, último mes con datos disponibles, los empleados que han sufrido un ERE ha subido hasta casi los 300.000, un 53%  más que el año anterior. Es decir, la misma España con un marco regulatorio favorable a la que el Gobierno se refería en el discurso que de seguido ha leído el Rey.
La misma España, al fin y al cabo,  que con sus impuestos ha financiado el avión Airbus del ejército del Aire que le ha permitido viajar a Bombay para sentenciar al imputado Arturo Fernández que “El Rey, siempre que nos acompaña, hacemos negocio”. Y es que, a su manera,  tiene toda la razón: Se puede hacer caja viajando de gratis con el Rey y simultáneamente estar imputado por delitos de estafa, apropiación indebida, falsificación de cuentas anuales, administración fraudulenta y maquinación para alterar el precio de las cosas.