martes, 27 de noviembre de 2012

Aznar, el nieto de un perillán

 
Aznar en 1996 con Pujol y Duran LLeida
Ayer durante la auto presentación de sus memorias, un Aznar sin complejos, ni vergüenza ni memoria, rodeado de sus hooligans, arremetió contra los nacionalistas catalanes y de paso contra la II República.
Según el nieto preferido del perillán entre los perillanes, y mezclando todo lo que se puede mezclar, sentenció refiriéndose a la actual situación en Cataluña que “conviene recordar que esta crisis nacionalista ya la vivimos en 1934 y los nacionalistas en líneas generales son malos gobernantes, y cuando intentan gobernar los territorios que dicen que son suyos generan grandes líos y grandes problemas”.   
Quien dice ahora esto es el mismo que en 1996 no tuvo el más mínimo reparo ni recato en suscribir un “Pacto de investidura y gobernabilidad” para poder acceder a la Presidencia del Gobierno tras no obtener mayoría suficiente para ser investido con los votos de su Partido. Ese pacto lo suscribió con los mismos que ahora descalifica y que son tan malos gobernantes. Los más escépticos podéis consultarlo pinchando aquí
Por aquellas fechas, nada más conocerse los resultados electorales, las hemerotecas están llenas de declaraciones de amor de Aznar a los nacionalistas de CiU, PNV y CC. Si damos para atrás, también es posible encontrar lo contrario, es decir, descalificaciones e insultos varios. Veamos algunas frases legendarias del susodicho donde se despeja cualquier duda razonable que pudiera existir sobre sus niveles de coherencia y de sus sólidos principios:
“Pujol es el responsable de la grave crisis política, moral y económica que afecta a España" (19.09.95)
"Pujol sólo va a Madrid a cobrar" (23.05.95)
 “Pujol es una persona con alto sentido de la responsabilidad que comprende lo que significa la oportunidad que tenemos " (08.05.96)
“Si uno tiene el concepto que yo tengo de la España plural, hay campo más que suficiente para el acuerdo con los nacionalistas, tanto en términos económicos como de concepción del Estado" (10.03.96).

Pero el hecho cierto es que el Aznar de ayer, el de los halagos de 1996, el de las descalificaciones de 1993, el ultraderechista de 1979 o el falangista de 1969 siempre ha sido el mismo: un oportunista vestido con capa de nacionalista español que no ha dudado en utilizar a su partido, a las instituciones por donde ha pasado, Junta de Castilla y León y Presidencia del Gobierno, para saldar sus complejos de todo tipo y condición, hacerse rico gracias a su patriotismo de hojalata ,colocar a su mujer mujer en la alcaldía de Madrid y de paso, situar como su sucesor a un personaje dispuesto a lo que hiciera falta con tal de sentarse en el Palacio de la Moncloa.
Este es Aznar y el que diga lo contrario es un miserable, como diría el hoy imputado y ayer Ministro del Interior, Ángel Acebes.

1 comentario:

Jordi Morrós Ribera dijo...

Probablemente este señor es un "miserable político" en la más genuina expresión del término.

Y no me apunto al deporte actual en España de criticar indiscriminadamente a todos los políticos, y sin duda conozco a algunos políticos menos célebres que éste, y por suerte con la suficiente voluntad de servicio como para no ser ni de lejos tan miserables.