martes, 5 de marzo de 2013

Nueva versión genovesa de Los 55 dias en Pekin



Desde hace ya varios meses, a falta de mejores ideas con formato de RDL, los Consejos de Ministros presididos un viernes por el hiperactivo de Rajoy y el siguiente por la repipi de Sáenz de Santamaría, continúan con el goteo de nombramientos de Altos Cargos que tras ser sus nombres incluidos en el bombo de los potenciales agraciados, son elegidos para acabar en el BOE.

Como quien no quiere la cosa ya superan el número de 300 los genoveses con rango de Alto Cargo y/o asimilado que han sido nombrados en los 60 Consejos de Ministros celebrados. A esta cifra hay que añadirle los 62 embajadores que el Ministro García Margallo ha tenido a bien nombrar, amigotes incluidos.


Y es en este último negociado donde se enmarca el caso que hoy os traemos y que tiene que ver con
Manuel María Valencia Alonso, el empresario con rango de embajador que Mariano y sus Ministros han decidido que sea el inquilino principal, personal de servicio al margen, de la embajada de España en la Republica Popular de China.


Nacido el 1 de julio de 1954, su currículo oficial informa que es Licenciado en Derecho y que ingresó en 1979 en la Carrera Diplomática. Tras varios destinos de ida y vuelta, fue nombrado por el primer gobierno de Aznar, Director General de Relaciones Económicas Internacionales. Tras 4 años en el puesto, su nombre comienza a rodar por el Registro Mercantil hasta acabar en algún que otro Consejo de Administración, tipo Iberpistas, para acabar en la actualidad como Vicepresidente de Técnicas Reunidas Internacional. Sobre sus opiniones y propuestas que le rondaban en su cabeza antes de su nombramiento como embajador nada mejor que pinchar este enlace. Cualquier duda queda disipada. 

Es decir, de un día para otro, pasa de gestionar los intereses con ánimo de lucro de una de las empresas con más intereses en China a representar (nos) ante el gobierno de ese país. Y es en este punto donde una vez más, los genoveses originales y genuinos dan un nuevo paso en su política de mezclar los intereses privados con los públicos


Con este nombramiento el Gobierno da una vuelta de tuerca a la hora de “privatizar “sin tapujos ni complejos el uso de recursos y bienes que se financian con los impuestos de los contribuyentes a empresarios y empresas  cuya vocación de servidores públicos se mide en función de cómo evolucionan sus cuentas de resultado.


Nada nuevo que no hayan hecho antes otros Consejos de Ministros presididos por el dúo Rajoy & Sáenz de Santamaría. Para los más desmemoriados, recordarles que en ese mismo Consejo de Ministros se sientan, entre otros,  representantes del lobby taurino, armamentístico, o financiero. Y que en su réplica con rango de Comisión de Secretarios de Estado y Subsecretarios, están representados todos los demás, incluso con su NIF virtual correspondiente. Desde el sector del juego, pasando por consultoras y auditoras, hasta los de la Gran Banca, con el Banco de Santander a la cabeza, se dan la mano y se toman un café con churros todos los miércoles en el Complejo de la Moncloa.

Con esta privatización de hecho de la embajada en Pekín, los entusiastas de la Marca España consolidan posiciones en su estrategia de saqueo ordenado y metódico al Estado. En el fondo y en las formas a quienes han perpetrado este nombramiento y a quienes se pueden beneficiar de ello, les da lo mismo que con razón otros empresarios duden sobre que parte de su jornada laboral ejerce como nuevo embajador  o sobre cuantas horas del día sigue siendo en la práctica el representante de Técnicas Reunidas Internacional.

El conflicto es tan evidente que más allá de si se cumple o no con las previsiones que se recogen en la Ley 5/2006, de 10 de abril, de regulación de los conflictos de intereses de los miembros del Gobierno y de los Altos Cargos de la Administración General del Estado, su nombramiento en el BOE no debería pasar sin pena ni gloria.


Los resultados de esta política privatizadora están por llegar. En poco más de un año han dado sobrada pruebas que no hay límite ni control. La puerta giratoria está permanentemente abierta y engrasada por lobistas profesionales que no se recatan en empujar si es preciso a sus pupilos para que entren sin llamar hasta las cocinas del Estado. Votar a los genoveses es lo que tiene. No solo crecen los Bárcenas y Asociados. Otros muchos también.

PD. Para que algunos no piensen que hemos bajado la guardia, aunque somos conscientes que el asunto no da para un post, no queremos dejar pasar otro ejemplo más de nombramiento corporativo que tiene que ver más con la solidaridad de cuerpo y la amistad que con los méritos y capacidades. Nos referimos al caso de Esther Felices Zubiri, Abogada del Estado, nombrada por su compañera de promoción y Vicepresidenta como Agente del Reino de España, para la representación de España ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos. Sirven para un roto y para un descosido genovés. Saben de todo y a cambio, no saben de nada.

2 comentarios:

Loam dijo...

Es un lobby en el que Bárcenas es apenas una anécdota. No hay que centrarse en un cura, hay que combatir a la Iglesia. Tras la transición, el poder (el mismo que ejerció con Franco) maniobró estratégicamente y se "retiró" voluntariamente a su opulenta "clandestinidad", pero ahí siguen, en su esfera de mando, al amparo de la máscara blindada de la democracia.

Dubitador dijo...

Rajoy se hace, a golpe de decreto, con todo el negocio registral de Santa Pola
http://www.atlanticaxxii.com/1370/rajoy-se-hace-a-golpe-de-decreto-con-todo-el-negocio-registral-de-santa-pola

Supongo que este detalle del registrador en servicios especiales merece adecuada inclusion en el expediente.