domingo, 7 de abril de 2013

Los Torquemada nunca se fueron



 
Cifuentes, Echevarría, González y Botella encantados de estar ahí

La semana que finaliza hubiera hecho las delicias 515 años después a Juan de Torquemada, fraile dominico que ha pasado a la historia, entre otras cosas, por ser el padre espiritual  de la Inquisición.

A lo largo de estos siglos sus herederos han evolucionado y cuando no les ha quedado más remedio se han ido adaptando a las circunstancias, incluso si el guión así lo establecía, han pasado por lar urnas en las pocas ocasiones que han sido abiertas.

Los clónicos de Juan de Torquemada, como los camaleones, se confunden con el paisaje y se apropian de las palabras hasta confundir al personal. Y esto es lo que ni más ni menos, ha sucedido estos últimos días en la Comunidad de Madrid. Vayamos al grano con 4 ejemplos que han sido noticia:

Ignacio González. Presidente del Gobierno regional de Madrid y Secretario General del PP en esa Comunidad. De entrada para los más despistados recordarles que al igual que Ana Botella, la actual alcaldesa de Madrid, es un Presidente designado a dedo que los electores no han podido votarle ni botarle. Por tanto, su legitimidad para ejercer le viene dada de un capricho caprichoso de su amada ama, la Sra. Condesa Aguirre. Pues bien hecha estas consideraciones, en su afán de hacerse hueco dentro del sector más talibán de los clanes genoveses, no se le ha ocurrido nada mejor que cuestionar la publicación de unas reveladoras fotografías de su compañero Feijóo con un conocido narcotraficante. Para González hay que poner limites a la libertad de expresión no sea que nos desmandemos y acabemos pensando que hace un tipo tan cutre como el en un gobierno como el de Madrid.

Cristina Cifuentes. Delegada del Gobierno en la CAM, tertuliana en cadenas casposas y Presidenta del Comité de Derechos y Garantías del PP. Su inevitable tendencia a ser la novia en la boda, la niña en el bautizo y la muerta en el entierro hacen que esta ultra genovesa, un día sí y otro también, eleve el tono y estrene un traje a la medida y confeccionado por su antepasado Juan de Torquemada. Lo lleva en el ADN y en su formación militar heredara de sus progenitores. A la minima se pone sus correajes exclusivos de Loewe y se lanza a la caza y captura del discrepante. Esta semana su colectivo de referencia han sido todos aquellos que a través de la red la “ difaman “. Dice que va en serio y amenaza con querellas industriales. Esta vez no es un bulo como diría su asesor de comunicación y polifacético Nacho Escolar. Veremos. Mientras que sus amenazas se concretan en los tribunales, mata su tiempo llamando proetarras a los que ha optado por salir a la calle a protestar por la política de desahucios que favorece su gobierno.

Eva Durán Cuesta. Diputada al Congreso y concejal del Ayuntamiento de Madrid. Esta genovesa es de entrada una auténtica desconocida en el amplio sentido del termino y en particular entre los electores de la Carrera de San Jerónimo y de la Plaza de la Cibeles. Para situarnos, en un gesto que dice todo de ella y su concepto de la cosa pública, “solo cobra “ como concejala y no como diputada. Como no podía ser de otra manera, su apuesta tiene trampa. Opta por cobrar como concejala porque de este modo ingresa en su C/C 30 mil € más que como diputada. Desparpajo no le falta. Eso si, dado que nocobra como diputada, ha optado por no pegar ni palo. Su actividad roza el absentismo laboral. Pero dicho esto, la pluriempleada genovesa se ha hecho hueco esta semana entre los imitadores de Torquemada por llamar nazis a todos aquellos ciudadanos que han optado por protestar ante los domicilios de los diputados para hacerles saber su indignación por los desahuciados. La concejal y diputada, con dos pisos a su nombre en el Registro de la Propiedad no entiende nada y en consecuencia no le ocurre nada mejor que comparar a los judíos asesinados por los nazis genuinos con manifestarse , por ejemplo, ante el chalet de la repipi Vicepresidenta del Gobierno. La comparación es tan desafortunada que aunque se descalifica por si sola, merecería que sus colegas la pidieran que dimitiera de todo, todito, todo.


José Ignacio Echevarría. Presidente de la Asamblea de Madrid. Desde 1983 ocupa cargos públicos como concejal, senador, diputado autonómico y consejero de la Condesa Aguirre. Tras su dilatada trayectoria, siempre retribuida, se esconde otro genovés desconocido para el gran publico, incluido sus propios electores. Para los más despistados recordarles que tuvo su minuto de estupidez genovesa ciando siendo consejero de Transportes de la Comunidad de Madrid, sostuvo sin inmutarse que el Metrobus -bono de diez viajes- no existía. Pero desde que la Condesa tuvo a bien subirle varios metros por encima del resto de los diputados de la Asamblea de Madrid sus ocurrencias y su agresividad van en aumento. Y esta semana, contagiado por un ambiente propicio, se ha puesto también el traje estrecho de Torquemada del Siglo XXI y ha optado por impedir que la Oposición pueda interesarse por las vicisitudes, judiciales incluidas, que pululan en torno al ático chollo  que dicen que dice se ha comprado el trilero de Ignacio González en Marbella y alrededores.

Lo dicho, visto lo visto, acabamos como comenzamos : La semana que finaliza hubiera hecho las delicias 515 años después a Juan de Torquemada, fraile dominico que ha pasado a la historia, entre otras cosas, por ser el padre espiritual  de la Inquisición.

1 comentario:

Loam dijo...

Lo único que siempre les interesó: LA PASTA.

Cruzados hacen cruzados,
escudos pintan escudos,
y tahures, muy desnudos,
con dados ganan Condados;
ducados dejan Ducados,
y coronas Majestad:
¡verdad!
Góngora

Con cruzados (moneda de oro portuguesa) se hacen cruzados (caballeros de las órdenes militares).
Con escudos (monedas) se pintan escudos nobiliarios.
Los ducados (monedas) dejan (proporcionan) ducados (territorios a cargo de un duque).
Las coronas (monedas) proporcionan majestad (realeza).