martes, 19 de noviembre de 2013

2º Año Mariano : Asalto al Estado desde el Palacio de la Moncloa


Rajoy posando con dos de sus comerciales destinados en el Congreso y Senado

Hace dos años ( que se dice pronto ), es decir, 730 días con sus correspondientes noches, pesadillas incluidas que los genoveses originales y genuinos tomaron al tercer asalto, electoralmente hablando, el Palacio de la Moncloa.

Por fin, Mariano Rajoy Brey, tras 32 años ocupando cargos públicos retribuidos y otros tanto como Registrador de la Propiedad en servicios especiales con reserva de plaza incorporada, logró tener su propia noche electoral para entre otras cosas, perpetrar la lectura de uno de sus discursos más cínicos que se conservan en las hemerotecas, donde, según sus palabras, no habría vencedores ni vencidos.

A lo largo de estos 730 días, distribuidos en 17.520 h, más de 1 millón de minutos y más de 62 millones de segundos, desde este blog y desde las paginas de nuestros buenos amigos de www.elplural.com hemos aprovechado el tiempo para contaros a través de 486 crónicas como gastan su autoritas los nuevos inquilinos de La Moncloa y sus aledaños. Si esa autoridad competente u otra nos lo permite seguiremos en ello.

Pero más allá de estas y otras estadísticas, cuestión sobre las cuales también estamos trabajando, la crónica de este segundo aniversario mariano no trata de hacer balances al uso, otros en los próximos días lo harán mejor, ni tampoco reiteraremos lo que venimos desde hace tiempo denunciando. En esta ocasión, nuestro enfoque, que como siempre ni es neutral ni independiente, lo orientamos hacia las consecuencias practicas que han supuesto, están y seguirán suponiendo, cada mes, día, hora, minuto y segundo que emplea Rajoy y sus testaferros de cuello blanco en dejar un país a su imagen y semejanza.

La operación “Quítate tú para ponerme yo y los míos“, tras dos años de practica continuada, justo es reconocerlo, no ha dejado títere con cabeza, ni a nadie de los implicados, afectados y damnificados, indiferentes. En otros momentos, con motivo de sus primeros 500 días ya hicimos un primer balance de los daños causados. En términos de póliza de seguro, el resultado del siniestro es de esos que las compañías temen como un nublado y que prefieren no reparar y calificarlo como total. Y a otra cosa.

Y es que, como se verá, la practica totalidad de las Instituciones del Estado por las que han pasado y asentado para quedarse,  como aquellas otras que las tienen más a tiro de BOE, es decir, Ministerios y asimilados, no han desperdiciado un solo minuto de su minuta para cambiar personas, muebles, incluso denominaciones de origen. Un sin vivir. Os hemos seleccionado  10 casos prácticos que, ya sea juntos o separados, a más de uno ayudarán a entender como está el patio tras pasar por el este vendaval genovés. Hete aquí el balance provisional de los daños causados y sus consecuencias.

1. Parlamento. El hecho que lo presidan dos inefables personajes como Posada & Escudero y siga además depositada a titulo de inventario en la Mesa del Congreso, la cada día más ordinaria de Celia Villalobos, ya serían 3 razones suficientes para hacernos una idea exacta del papel residual que ocupa en el Monopoly de Mariano esta Institución. La mayoría absoluta la ejercen sin paliativos. Se han garantizado una presencia mínima del gobierno y , sobre todo y ante todo, han logrado su objetivo más deseado: Desconexión ciudadana de lo que allí se habla pero que no se debate.

2. Tribunal Constitucional. Aquí no han bajado la guardia ni un solo minuto. Han colocado al frente de su presidencia, a uno de sus más cualificados militantes, Francisco Pérez de los Cobos, SL. Por si tuviera un momento transitorio de flaqueza y dignidad institucional, le han puesto a su lado para evitar esa hipótesis a Andrés Ollero, supernumerario del Opus Dei y a Enrique López, un talibán genovés con toga de los que tranquiliza a Mariano. Sus primeras sentencias, junto a sus silencios, caso de la más reciente del TDH de Estrasburgo, confirman el éxito del cambio. De rebote y gratis, han logrado por el mismo precio que la minoría progresista, salvo honrosas excepciones, esté dividida y desconcertada.

3. Consejo General del Poder Judicial. Tras los últimos cambios legislativos sobre su organización y funcionamiento, se han limitado a mantener el nombre. Asalto en dos fases. La que está punto de concretarse en las próximas horas son los genoveses que lo gobernaran y lo que desde la minoría más minoritaria harán entretenidos crucigramas judiciales. Tampoco aquí han dejado nada al azar. Aunque aún no hay nombres oficiales, todo apunta que el elegido por Rajoy será el magistrado del Tribunal Supremo Carlos Lesmes, uno de los que con más entusiasmo defendió el indulto del Gobierno a un conductor kamikaze. Además sufre el síndrome del baile de disfraces. Ha pasado de llevar toga a vestir de Alto Cargo durante algunos años de los gobiernos de Aznar como Director General de Relaciones con la Administración de Justicia. A partir de su constitución, con mando a distancia, Rajoy controlará todo, todito, todo que vista toga y firme sentencias que pueda interesarle interferir. En particular, pongamos que hablamos de asuntos de corrupción que afectan a su propio Partido.

4. Consejo de Estado. Tras el nombramiento como Presidente de su veterano Tesorero Nacional de cabecera y colocar de paso a consejeros con olor a naftalina, incienso y sacristía, la encargada de supervisarlo ( el mundo al revés ), la repipi Vicepresidenta Sáenz de Santamaría está que no cabe de gozo. De vez en cuando, redactan algún que otro dictamen de calidad, justo es admitirlo, pero que son meros “pellizcos de novicia” en la piel de rinoceronte que protege al gobierno genovés. Y, eso sí, lo jueves que no falten las pastas para desayunar mientras se reúnen en Plenario.

5. Fiscalía General del Estado. Aunque por cuestiones de pura estética mantienen su denominación, Torres Dulce, entre película y película, cumple fielmente con las obligaciones del cargo y sin prisa pero sin pausa está al quite para que a través del Romeral de turno, la fiscalía solo se meta donde el gobierno la llame y deje para mejor ocasión investigar, no sea que le de por descubrir que sí hubo financiación irregular del PP, que si hubo empresarios amigos que depositaron su confianza en maletines negros y que una princesa con su príncipe consorte sí delinquieron mucho y seguido.

6. Defensor del Pueblo. También han optado por mantener su denominación aunque cierto es que Mariano cada vez que lo pronuncia le da la risa tonta. La elección de la Sra. Marquesa, Soledad Becerril, no ha defraudado las expectativas y confianza que la nomenclatura genovesa había depositada en ella y en su trayectoria. Han logrado sin esfuerzo que esta institución bostece por sus cuatro costados. De vez en cuando, un chascarrillo al uso y aquí paz y después nomina.

7. Tribunal de Cuentas. En este negociado, se han limitado a no hacer nada de nada,  lo que en realidad, con la que está cayendo, es mucho. Cambios de consejeros y nuevo Presidente. Renovación de la mayoría conservadora a cal y canto. Margarita Mariscal de Gante, ex Ministra de Justicia con Aznar, continua cobrando como Consejera y el hermano del susodicho Aznar, también. Sobre la financiación irregular del PP que no solo certifica Bárcenas y que está siendo investigada por el Juzgado de Ruz, este Tribunal ni sabe ni contesta. Se limita a enviar a la C/ Prim de Madrid, subsede de la Audiencia Nacional, miles de fotocopias compulsadas de la contabilidad A genovesa sin orden ni concierto ni mucho menos opinión. Ni saben ni contestan.

8. Comisión Nacional del Mercado y Competencia. Bajo este nuevo nombre y apellidos, en realidad, se trata un formato administrativo que unifica a las desaparecidas Comisión Nacional de la Energía (CNE), la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), la Comisión Nacional de la Competencia (CNC), el Comité de Regulación Ferroviaria, la Comisión Nacional del Sector Postal (CNSP), la Comisión de Regulación Económica Aeroportuaria (CREA) y el Consejo Estatal de Medios Audiovisuales (CEMA). La diferencia más evidente es que es más fácil para el gobierno controlar un solo regulador que a 5 que eran de su padre y de su madre. De hecho depende del Ministerio de Economía y por si hubiera alguna duda sobre sus verdaderas intenciones solo hay que echar un vistazo a los CV de su Presidente y Consejeros. Verde y genoveses. Por ejemplo, su nuevo Presidente, José María Marín, ha cobrado durante 25 años de Cepsa, la misma petrolera que está expedientada por la ahora antigua CNE por un supuesto pacto de precios. Y su flamante Vicepresidenta, mira por donde, viene de trabajar de la mismísima Oficina Económica del Presidente del Gobierno. A este sanedrín hay que añadirle los frustrados nombramientos de familiares de Cañete $ De Guindos que tuvieron que dimitir  gracias a que se publicaron con antelación en los medios de comunicación.

9. Comisión Nacional del Mercado de Valores. Sin complejos, Rajoy han situado al frente de este organismo encargado de velar por el control de las buenas practicas de las grandes empresas, a uno de sus mayores pesos pesados dentro de los clanes genoveses que gobiernan en Génova 13 :  Elvira Rodriguez Herrer. Es verdad que tampoco la susodicha ha cuidado en exceso las formas a la hora de saltar a la CNMV desde su escaño en el Congreso de los Diputados. Su toma de posesión fue un acto abierto a la militancia genovesa y en particular a los miembros del Consejo de Ministros y del GPP. 

10. Consejo Consultivo de Privatizaciones. Para este desconocido organismo que se financia por los contribuyentes  tampoco le han echado mucha imaginación y han apostado por lo seguro y por consecuencias previsibles y de alta rentabilidad. Repite en el cargo que ya ocupara con Aznar, el ex diputado genovés Luis Gámir Casares. Un genovés de obediencia debida y firme partidario de privatizar hasta el aire que respiramos para luego venderlo a alguna empresa del sector. Tiene en su hoja de servicio en su anterior etapa como Presidente, entre la fecha de creación del organismo, 1996, y el año 2004, la privatización de 52 empresas, entre ellas Telefónica o Endesa. Un tipo de fiar.


Como es natural el muestrario es mucho más amplio y se extiende cual telaraña por el conjunto de la Administración General del Estado. En próximas entregas iremos repasando los asaltos más relevantes por Ministerios y otros organismos públicos. Hasta entonces que cada cual repase como le ha ido durante estos dos años repartidos en 730 días, 17.520 h, más de 1 millón de minutos y más de 62 millones de segundos. Y luego revise a quien voto el 20N del 2011. Hasta la próxima.