domingo, 2 de febrero de 2014

Rajoy y su agenda de andar por casa


Si las agendas de los 4 máximos responsables del Estado fueran objeto de análisis y seguimiento y sus contenidos divulgados, una mayoría de los contribuyentes se quedaría pasmado y es que, como se verá, no es para menos ni para más.

De entrada, el primero en el escalafón , sin animo de profundizar en una herida que le hace brotar sangre azul a borbotones, conviene recordar que en su calidad de Jefe del Estado, es decir, funcionario del Grupo A con dedicación exclusiva, entre accidentes de caza, caídas, recaídas, operaciones y más contraoperaciones etc., lleva varios meses instalado en una baja laboral que roza la permanencia camino de la absoluta.
 
El tercero,
Jesús Posada Moreno, a la sazón Presidente Congreso y diputado por Soria, tampoco sería inexacto ni injurioso si se dice que no se caracteriza por su frenética actividad. A los más curiosos les sugerimos se den una vuelta por la web del Congreso, coja un calendario perpetuo y comprobará que salvo cuando no le queda más remedio que presidir los Plenos del Congreso y la Mesa de la Cámara, su actividad publica es irrelevante por no decir escasa y/o nula. Eso sí, sus paseos a lo largo y ancho de las calles de Madrid y sus partidos de golf, incluidos los de su Soria natal, están en el orden del día de su agenda privada/pública.

El cuarto en orden protocolario, Pío García Escudero, IV Conde de Badarán resulta ser desde Diciembre 2011 el Presidente del Senado. Sobre sus querencias y aficiones, taurinas preferentemente ya hemos informado en anteriores ocasiones y a ellas nos remitimos. Al igual que su colega del Congreso comparten las mismas retribuciones, es decir algo más de 200 mil €  anuales y un sosegado ritmo. Para los más exigentes les sugerimos se den una vuelta por la agenda que se publica en la costosa web de la Cámara Alta. Pinchad aquí y salir de dudas.

Y como es natural, tras  sortear el escalafón, llegamos a Mariano Rajoy Brey,  nuestro estadista de cabecera, perpetuo Registrador de la Propiedad en servicios especiales y durante los últimos 30 años cargo publico retribuido  de los que durante algo más de dos resulta ser el actual inquilino del Palacio de la Moncloa.

Sobre su agenda llevamos años informando con regularidad. Tantas veces como hemos podido nos ha faltado tiempo para recordar que Rajoy es sobre todo y ante todo un bon vivant que se rige por la máxima de no dar ni palo al agua. Lo lleva en su ADN y a su edad no va a cambiar. No le interesa nada su trabajo de dirigente público que es en realidad por lo que le pagan los contribuyentes. El Parlamento le aburre soberanamente. Los medios de comunicación no le dejan en paz. En el extranjero está incomodo consciente de sus dificultades para expresarse en cualquier otra lengua que no sea la materna y para colmo, dentro de su Partido, tiene algún que otro problema sin resolver, tanto con los tribunales como con los clanes que mal conviven. Cualquier humano que ha logrado mantener una conversación con el susodicho de más de 5 minutos seguidos sabe que está condenado a escuchar sus comentarios sobre la Champion Ligue o la Vuelta ciclista a la Lombardía. Es lo que parece.

Pero hoy en esta crónica no nos vamos a reiterar ni deleitar en recordaros su conocida tendencia a tomarse “ Moscosos “ a granel, tal como ha sucedido en las últimas vacaciones navideñas. Tampoco vamos a contaros los días en blanco que figuran en su agenda oficial que,  por ejemplo,  ya suman a lo largo del recién estrenado 2014, casi dos semanas sin que se sepa a ciencia cierta en que emplea su tiempo el ilustre inquilino de la Presidencia del Gobierno.

Por el contrario, hoy vamos a resumiros muy resumidamente desde una nueva perspectiva de su agenda, tanto a todos aquellos colectivos que a lo largo de estos años ni han sido invitados ni se les espera en el Palacio de la Moncloa como los puntos negros de la geografía hispana que Rajoy no ha visitado ni mucho nos tememos tiene previsto visitar. Vamos a ello.

En primer lugar, para el primer bloque tomemos como referencia dos de las áreas mas importantes de cualquier gobierno y por extensión para el conjunto de los ciudadanos. En el gobierno de Rajoy una de ellas se agrupa bajo el rotulo de Ministerio de Educación, Cultura y Deporte que dirige el inefable de José Ignacio Wert y la otra responde al nombre de Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad y también figura en nomina la no menos inefable Ana Mato. Los colectivos de referencia relacionados con esas dos áreas son sobradamente conocidos.

Si cruzamos nuestra particular base de datos resulta que en estos dos años, Rajoy no ha tenido tiempo en su “apretada” agenda de recibir en sus aposentos a ninguna asociación de padres de alumnos, sindicatos de profesores o estudiantes, o por ejemplo, a la Conferencia de Rectores.

Eso si, en aras del rigor, hay que subrayar que nos estamos refiriendo tan solo a los colectivos que trabajan en los servicios de titularidad pública. De los privados en cambio si que ha tenido tiempo y ganas para desplazarse al Centro Español Universitario(CEU),perteneciente a la Asociación Católica de Propagandistas para leer un discurso con motivo de la investidura de  Herman Van Rompuy como Doctor Honoris Causa o viajar miles de km para desplazarse a Colombia y ser investido por la
Universidad Sergio Arboleda, hermanada casualmente con el CEU hispano.

Sobre el área de la Cultura, Rajoy no se ha andado con chiquitas y para no ser contaminado se ha cerrado a cal y canto en sus aposentos y de paso también ha decidido recortar los presupuestos para estos colectivos sospechosos de toda sospecha. Todo ello no ha sido obstáculo para abrazar al presidente de la Asociación de Cine de Estados Unidos en una visita guiada a Moncloa. Los de los Goya que esperen y hagan su purgatorio.

Mejor fortuna han tenido el colectivo deportivo. Barra libre. Se ha desplazado a Polonia, Ucrania para seguir partidos de la selección nacional de futbol, ha recibido y se ha dejado fotografiar con todo deportista que haya recibido una medalla o ganado alguna competición digna de reconocimiento. Un día sí y otro también le ha sobrado tiempo para abrir sus puertas al Comité Olímpico Español, a los organizadores de las frustradas olimpiadas madrileñas, etc., etc. y  sobre todo aquellos que directamente o indirectamente tuvieran que ver con la Champion Ligue Hispana.

Sobre los colectivos que trabajan en el sector sanitario, el balance es similar a las practicas desarrolladas en el ámbito de Wert. No ha visitado ni solo ni acompañado un solo hospital público, excepción hecha para interesarse por la evolución de un familiar ingresado discretamente en un centro perteneciente a la red publica. Tampoco ha tenido a bien recibir a los colectivos que trabajan en esa red. Ni médicos, ni enfermeras, ni auxiliares, ni sus respectivas organizaciones han podido cruzar palabra con el inquilino monclovita. A cambio, se ha desplazado a los centros privados que han dado cobertura a las sucesivas roturas de caderas del Jefe del Estado.

Sobre los Servicios Sociales la consigna en su agenda ha sido no incluir a los colectivos que trabajan en este sector no sea que le recordaran que sus recortes están haciendo estragos. Ni Caritas se ha salvado de la quema de su indiferencia. En estos dos años nada de visitas programadas con cámara a comedores sociales como cuando era Jefe de la Oposición. Malos ratos los justos.  

Y sobre el área de Igualdad el panorama es como te imaginas. La mujer y sus circunstancias le ponen de los nervios. La Ley de Igualdad está para ser incumplida y a cambio, se saca de su chistera medieval una nueva contrarreforma a la actual Ley del Aborto. Los colectivos de mujeres contra más lejos mejor, excepción hecha la de una Asociación ultraconservadora denominada de Familias y Mujeres Rurales que preside la diputada genovesa Carmen Quintanilla que además de ser recibidos han sido galardonados con la subvención más rumbosa del Instituto de la Mujer. Sin complejos ni vergüenza.

Y por último, aunque hablaremos otro día y en otra crónica con todo lujo de detalles, Rajoy tiene en su particular agenda un buen número de Puntos Negros que le impiden desplazarse por las dos terceras partes del territorio que gobierna. Vaya como adelanto que salvo para actos de Partido y/o electorales continua sin acercarse a más de 35 provincias con sus respectivos pueblos , ciudades y habitantes, contribuyentes incluidos. En nuestra próxima Guía Rajoy 2014 daremos cuenta de sus nombres y circunstancias. Hasta entonces.