martes, 21 de octubre de 2014

Cañete : Agradecido, eternamente agradecido



Todos aquellos que conocen nuestro trabajo en la red saben bien que desde hace más de 15 años uno de nuestros genoveses de referencia responde al nombre de Miguel Arias Cañete. Por tanto, era previsible que nos movilizáramos ante los primeros rumores que circularon y que le situaban como futuro miembro de la Comisión Europea.

Y si nadie lo remedia y en honor a la verdad no hay nada previsto al respecto, mañana día 22 de Octubre nuestros temores verán la luz. El empresario del petróleo, el de los paraísos fiscales, el de los negocios incompatibles, el ganadero de la Fiesta Nacional, el de los asesoramientos a delincuentes de cuello blanco, el ministro a tiempo parcial, formará parte del Colegio de Comisarios con el democratacristiano luxemburgués Juncker a la cabeza.

Es probable que la historia que os vamos a contar, de haberse conocido en tiempo y en forma, no hubiera alterado la elección de Cañete. Es probable también que en el fondo todo lo relacionado con Cañete estaba programado y decidido de antemano y  por tanto los que han tomado la decisión con mucho tiempo de antelación sobre el horario previsto sabían que en aras al consenso se puede permitir que un tipo como él, altamente contaminante, puede formar parte de la nueva Comisión.

Y sin embargo, frente a todo ello, por respeto a los que nos han contado lo que sucedió en la Cadena SER entre los días 29 y 30 del pasado mes de septiembre es por lo que hoy escribimos esta crónica que no alterará el orden del día de nada ni de nadie pero puede ayudar a entender la importancia que en los tiempos que corre tiene el derecho a la información tan solapado en cada vez mayor número de medios de comunicación.

La crónica comienza el lunes 29 de septiembre. Desde primera hora de la mañana, la redacción de Gran Vía 32 tiene conocimiento en exclusiva que Arias Cañete, candidato a Comisario de Energía y Cambio Climático, ha ocultado al Parlamento Europeo que durante años ha recibido “sobresueldos” del Partido Popular. Su Declaración de Intereses registrada en junio así lo confirma. No hay rastro de esos miles de euros. El asunto no es baladí ya que desde hace un par de años en España un Juzgado de la Audiencia Nacional investiga la supuesta Caja B del PP y  los perceptores de sobresueldos saben que en tanto este abierta esa instrucción, planean dudas razonables sobre el origen último de los dineros con los que se abonaron esos sobresueldos.

La redacción de la Cadena Ser pone en marcha el dispositivo para comprobar que la información que tienen es buena, fiable y contrastable. No fue muy complicado- nos cuentan -superar esa prueba del algodón. En pocas horas se estaba en condiciones de darla a conocer a sus oyentes. Se decide que así las cosas, y dado que Cañete debe examinarse 48h después ante las Comisiones del Parlamento Europeo encargadas de evaluar si es o no apto para ser Comisario que las primeras crónicas deben emitirse esa misma noche en Hora 25.

Tomada la decisión comienzan hacer acto de presencia los primeros síntomas que indican que la exclusiva informativa tiene también poderosos detractores dentro y fuera de la Cadena. Una mezcla de pusilanimidad, ingenuidad, intereses poco claros  y buena fe a granel se dan cita en las llamadas y decisiones que se van adoptando a lo largo de la tarde.

Cañete y su entorno saben bien de los inconvenientes que tendría para su futuro si se hace pública la información. También saben, que ya puestos, mucho peor sería que los eurodiputados se enteraran in situ en el momento de su comparecencia. No hay mal que por bien no venga.

Lo primero que hacen, tras ser informados de la posibilidad que la crónica vea la luz, es marear la perdiz e intentar ganar tiempo. Lo segundo es minimizar la importancia de la propia información. Cambian la palabra “ocultar” por la de “olvidar”. Un despiste lo tiene cualquiera.

Y es en precisamente en ese intervalo de tiempo cuando se produce un hecho difícilmente explicable y es que se decide que, así las cosas, la salida natural a la incomodidad que para algunos de dentro y fuera provoca la exclusiva no puede ser otra que dar la oportunidad a Cañete para que rectifique en la web del Parlamento Europeo su primera declaración de intereses e incluya los sobresueldos que había “olvidado” consignar.

Dicho y hecho. La crónica no se emite como estaba previsto en Hora 25 ni tampoco al día siguiente. Como estaba previsto, los testaferros de Cañete ya habían modificado y publicado una nueva Declaración de Intereses la mañana del día 30. Un silencio espeso se hace fuerte en la redacción de la Cadena SER.

Tras conocerse la inclusión de los sobresueldos genoveses son otros los medios que se hacen eco de la rectificación. Lo que había sido una gran exclusiva, en poco más de 24h, tras haberse socializado con su protagonista, pasa al cajón del  Debe y Haber de la Cadena . Lastima que esa información no hubiera caído en manos de los muchos medios internacionales que, de forma independiente, rastreaban los “olvidos” y meteduras de pata de Cañete.

Como diría Rosendo en una de sus canciones más celebradas por la concurrencia, ayer, hoy y mañana, Cañete tiene motivos sobrados para prometer que estará eternamente agradecido. No es para menos. Los oyentes de la Cadena SER quizá no deberían estarlo.