domingo, 3 de mayo de 2015

Proceda Madrigal : La Fiscal General siempre está ahí donde se la espera


El pasado 30 de abril, Consuelo Madrigal , la Fiscal General del Estado, se estrenaba en el mundillo de los desayunos informativos de la mano de un sponsor privado y bajo la presentación de un genovés  de acreditada obediencia debida, Carlos Lesmes, Presidente del C.G.P.J y Presidente del Tribunal Supremo. 

Sobre su discurso poco que decir. Descontados los tópicos y lugares comunes, se quedó en la descalificación al movimiento separatista catalán y poco más. Y sobre su telonero Lesmes tampoco gran cosa que destacar. Una vez más le pudo su pedantería y pomposa vanidad que crece y crece como la espuma sin que por ello vaya mejorando la eficacia y rapidez de la administración de justicia que es por lo que todos los años cobra la cantidad de 130.152,62 € en metálico más el correspondiente e indefinido salario en especie ( transporte, gastos de representación , móvil, portátil, etc )

Era su primera intervención pública tras su nombramiento como consecuencia del cese/dimisión de su predecesor Torres Dulce. Hasta este día poco o nada se sabía de la actividad de la Fiscal General. Y sin embargo, damos fe que en estos 4 meses que ejerce el cargo, se han sucedido un número relevante de hechos en los que la Fiscalía se ha visto envuelta.

Sin animo exhaustivo pasemos revista a algunos de ellos:

1. Caso Romeral. Toma el nombre del Fiscal Anticorrupción, Antonio Romeral Moraleda, designado para representar al Ministerio Público en la instrucción de la denominada “Pieza Separada UDEF-BLA 22.510/13” dentro del las DP 275/08. Es decir, la Caja B del Partido Popular y sus conexiones con “Los Papeles de Bárcenas“.

Sobre su trayectoria y descarada pasividad ya hemos tenido ocasión de referirnos en otras ocasiones. Pero nada comparable a la vista de su incalificables y progubernamental “escrito de acusación” sobre las responsabilidades del PP en relación a los donativos ilegales que nutrían su Caja B,  eximiendo a los genoveses de un delito fiscal.

En apenas 19 folios mal escritos, con un pobre relato de hechos, con una calificación y con unas penas que harían las delicias de cualquier defensa que se precie, Romeral tira sus complejos por la ventana y sin ponerse colorado, se suma a las tesis genovesas más ortodoxas para pedir el “sobreseimiento provisional de la causa por no resultar debidamente justificada la perpetración del delito contra la Hacienda Pública por fraude en el Impuesto sobre Sociedades del PARTIDO POPULAR en el ejercicio de 2008 “.

Con este bochornoso escrito culmina una de las más penosas actuaciones de la Fiscalía que se recuerdan. En más de dos años que ha durado la instrucción, Romeral no ha pegado palo al agua. No ha investigado ni ha favorecido que se hiciera por las acusaciones populares. Su presencia en los interrogatorios ha sido marginal cuando no obstruccionista. Todavía se recuerda para loa bochorno de la Fiscalía, su charla amable de amigo que mantuvo con el ex Tesorero Lapuerta, ofreciéndole un cafelito como si estuviera en su casino privado. 

Se ha negado sistemáticamente a cualquier diligencia que incomodara al Partido Popular y en particular a su núcleo dirigente. Se ha sacado de su chistera informes favorables al PP que el juez no había solicitado ni las partes conocían. Se ha dejado utilizar por los servicios jurídicos genoveses para hacer de cartero de sus reivindicaciones y descalificaciones al juez Ruz.

Y como se veía venir ha culminado con ese escrito de calificación que ni siquiera se ha tomado la molestia de solicitar para el juicio oral diligencias de prueba de toma de declaración a testigos y peritos y lectura de algunos documentos claves en la instrucción. Comida hecha, compañía deshecha. Nada comparable al trabajo realizado, dentro del mismo sumario, por las dos fiscales adscritas a la PS 1999-2005 Primera Epoca del Caso Gürtel, tal como queda reflejado en su escrito de calificación de 500 folios

2. Caso Pujalte. Otro episodio bochornoso que se ha producido durante los 120 días y noches que la Fiscal General ejerce como tal, tiene que ver con la sorprendente visita del diputado por Murcia, Vicente Martínez Pujalte, a la sede de la propia Fiscalía del Estado en el Paseo de la Castellana de Madrid donde tiene su despacho la mismísima Madrigal.


Para situarnos. El pasado martes 3 de marzo, el diputado genovés Pujalte no tenía nada mejor que hacer. Tras tomarse un “cafelito virtual con sus clientes” , decidió darse una vuelta por la sede de la Fiscalía General del Estado. Cuando a la salida ya de noche fue inmortalizado por el  fotógrafo J. M. Mata para el periódico “ La Verdad “, el diputado alegó para salir del paso que había ido allí a saludar a un amigo.  El gobierno, preguntado por ello, ha mirado para otra parte y la discreta Madrigal ni sabe ni contesta. Y es que llueve sobre mojado.

En noviembre de pasado año, el Consejo Fiscal adoptó un acuerdo apoyando a los Fiscales de Murcia a los que Pujalte había descalificado por investigar a Altos cargos del Gobierno murciano, incluido su cuñado Cerdá, en el denominado Caso Novo Carthago.

3. Por último, cerramos este capitulo de casualidades en los aledaños de la Fiscalía con decisiones que se han ido conociendo aparentemente no conectadas entre sí pero que sin embargo tienen en común que favorecen “desinteresadamente” a los intereses  genoveses.
Así por ejemplo, el aún Presidente de la Comunidad Autónoma de Madrid, el defenestrado Ignacio González, ve como una y otra vez la Fiscalía del Tribunal Supremo, representada por el inefable Fungairiño, echa querellas fuera sobre las irregularidades que planean sobre la compra de su ático en Marbella. Igual sucede con el joseantoniano Monago que también ve con satisfacción como la Fiscalía archiva las denuncias sobre sus viajes de novio a Canarias. En esta misma línea de defensa nos encontramos con los casos del Portavoz del GPP en el Senado o el Presidente de Cantabria. Uno y otro han quedado fuera de engorrosos procesos judiciales por corrupción. Nada nuevo bajo el sol genovés.

Y para acabar este relato de casualidades fiscales, no deja de ser sorprendente que en menos de 4 meses ha cambiado de opinión en relación con la diputada y alcaldesa de Cartagena, Pilar Barreiro, involucrada en el anteriormente citado Caso Novo Carthago. De ver razones para su imputación ha pasado recientemente a solicitar su sobreseimiento.


Y es que como estamos viendo, con la discreta Madrigal todo es posible. Su predisposición a comprender al Gobierno está fuera de toda duda razonable. Y bien lo sabe quien la localizó, propuso y nombró. Hasta la próxima semana.