domingo, 27 de diciembre de 2015

Altos Cargos sin luz ni taquígrafos


Desde el día 21 de diciembre, tras la celebración de las elecciones generales del pasado 20N, el gobierno de Rajoy entró en funciones y en consecuencia también le acompañan varios cientos de colaboradores con rango de Altos Cargos cuyos nombramientos en su momento fueron ratificados por sucesivos Consejos de Ministros. 

Las estadísticas oficiales nos dicen que durante estos 4 años han sido nombrados más de 400 Altos Cargos, sin contar los 177 embajadores que un sectario como García Margallo ha ido cesando y nombrando compulsivamente sin orden ni concierto.

Pero a nuestros efectos, sin duda, son estos 400 Altos Cargos con rango de Secretarios de Estado y asimilados; Subsecretarios, Secretarios Generales y asimilados y los Directores Generales y asimilados los que hemos considerado de especial interés informativo y que hemos seleccionado para estas crónicas post electorales de entretiempo a la espera de que se constituya un nuevo gobierno, si es que finalmente se constituye.

Los lectores más veteranos recordarán que sobre los perfiles de estos altos cargos y sus circunstancias hemos dedicado en alguna ocasión nuestro tiempo. Las primeras crónicas las podéis localizar en estos 5 enlaces:


Hoy, sin embargo, vamos a dar un nuevo paso para intentar poner en limpio varios aspectos oscuros de esos Altos Cargos, incluyendo a los miembros del Consejo de Ministros, que con los tiempos que corren sorprenden por el nivel de opacidad y oscurantismo que les rodean.

Para ello tiramos nuestros archivos a la ventana abierta que nos proporciona la red y facilitar a nuestros lectores la más completa guía actualizada sobre los susodichos: sus nombres, apellidos, trayectorias oficiales y oficiosas de todos y cada uno de los agraciados que han sido elegidos para ocupar un Alto Cargo retribuido en la Administración General del Estado, en la Presidencias de las empresas públicas o en los múltiples órganos institucionales existentes, reguladores incluidos. Están ordenados e indexados por fecha de celebración del Consejo de Ministros en los que fueron graciosamente nombrados. Pinchando en este vinculo encontrareis en  los archivos al por menor

Como complemento, también podéis descargaros la escasa información complementaria que sobre los interesados facilita de forma desordenada el llamado rimbombantemente "Portal genovés de la Transparencia": sus retribuciones a palo seco, el número de autorizaciones conocidas tras su cese para ser fichados por el sector privado, las indemnizaciones recibidas tras su cese y por último, las inhibiciones y/o abstenciones que dicen que han realizado, etc.

Pero a pesar de esta información que os facilitamos no os resultará complicado constatar que todos ellos tienen en común y comparten un mismo secreto: ninguna de sus declaraciones obligatorias sobre sus bienes y patrimonio son públicas como tampoco se conocen sus salarios en especie ni el uso que han dado a los gastos de representación que tienen asignados.

De hecho, sus rentas y patrimonio y las de su cónyuge, permanecen protegidas bajo 7 llaves en la Oficina de Conflictos de Intereses dependiente del Ministro Montoro, casualmente el mismo que hace unos día decidió publicar una lista de morosos con la Hacienda Pública.

Y en consecuencia gracias a estas llaves y a sus anónimos y leales guardianes no es posible a estas alturas del siglo conocer una información que por el contrario sí que es pública en la práctica totalidad de las CCAA y en la mayoría de los ayuntamientos. Misterios genoveses sin resolver.

Y es por esta razón, por ejemplo, por la que un buen número de Altos Cargos durante el tiempo que lo han sido, han logrado que sus bienes y patrimonio hayan permanecidos "ocultos" a los contribuyentes y, sin embargo, cuando han dejado de serlo para pasar a otra Administración, muy a su pesar, si se han visto obligados a hacerlos públicos. .

Pero, sin duda, mucho más grave son aquellos casos, una mayoría para ser exactos, cuyos nombres entran y salen por el Consejo de Ministros como Pedro por su casa y cuando cesan o dimiten, nunca más se sabe nada de ellos ni sobre sus bienes ni sobre su patrimonio. Son, entre otros, los casos de los Ministros de Defensa o de Economía que tras renunciar a ser parlamentarios, retornaran oficiosamente sin problemas a sus negocios privados sin tener que dar cuenta de cómo les ha ido durante los años que han decidido sobre esos sectores a los "nuevamente" se reincorporan.

Un casposo manto de secretismom les cubre sus espaldas públicas. Incluso, da igual que algunos hayan sido fichados por sectores económicos o profesionales sobre los que han mantenido relación durante su etapa como Alto Cargo. Lo tienen todo previsto : ya sea gracias a oportunos informes jurídicos de encargo hechos por colegas de su Cuerpo y a la medida de sus pretensiones, ya sea por la vía del silencio mediático que se impone en los grandes medios cuando los afectados son fuente de financiación e inserción de publicidad a granel en esos mismos medios

Y es que, mire por donde se mire, la luz y los taquígrafos no han entrado en esa Oficina de Intereses que se mantiene cerrada a cal y canto, ajena a los vientos de transparencia que corren de norte a sur y de este a oeste por nuestro país.


Vamos acabando ya. Os dejamos a solas o acompañados para que podáis ojear la documentación documentada sobre estos Altos Cargos “morosos". Los hay de todo tipo pero sin ellos no hubiera existido el Gobierno de Rajoy.

Y en cualquier caso conviene recordar que digan lo que digan, mientras que cobran por ello, son tus empleados y trabajan para ti y los tuyos. Y por tanto, no hay ninguna razón de peso para que la información sobre sus rentas, patrimonio e intereses esté disponible. Hasta pronto.